miércoles, 21 de julio de 2010

Recordando a un Señor Piloto: Comodoro Carlos Adolfo CHINO SOTO

El entónces Capitán Adolfo Soto primero a la derecha...se deduce el apodo de CHINO...
Diez de los once pilotos argentinos en Inglaterra...Soto abajo hincado a la izquierda


Épocas de Curtiss Hawk....


Foto oficial de la Gloster Aircraft con los pilotos argentinos....Soto al lado derecho del Instructor D¨Cotes Preddy...


Un D.H. Vampire de la F.A.V....en una de éstas aeronaves el Vcom. Soto hizo su demostración aérea a pedido de uno de los hermanos De Havilland... (Foto: AIRLINERS.NET)




El primer Jefe de Grupo de Gloster, en 1953 era Agregado Aeronáutico en Londres. El entónces , Vicecomodoro Soto protagonizó una verdadera hazaña en el país considerado cuna de la aviación de caza del mundo. La Fuerza Aérea de Venezuela había enviado a la empresa De Havilland una delegación con intención de comprar los Vampire. Uno de los hermanos De Havilland, que recordaba la acrobacia realizada por Soto en 1947, le pidió que demostrara a sus colegas de Venezuela las bondades acrobáticas del Vampire I. Así fué como un piloto argentino exhibió en vuelo un avión que había volado solo una vez, seis años atrás. Luego, realizó varios vuelos con los pilotos venezolanos enseñándoles las bondades del entrenador. Episodio poco conocido que debe enorgullecer a los cazadores argentinos de todos los tiempos.

De modo similar a la figura insigne del Teniente Primero Claudio A. Mejía, primer jefe accidental de un grupo de caza argentino (1931), la historia de la especialidad está jalonada por personalidades de pilotos, que, en distintas épocas, marcaron los rumbos de su tiempo y los subsiguientes, como verdaderas luminarias. Tal es el caso del Comodoro Carlos A. Soto.
Las enseñanzas obtenidas del uso operativo del Curtiss Hawk 75-0, sumadas a las noticias de combates aéreos que llegaban de Europa al finalizar la 2 G.M., fueron aprovechadas por el Primer Teniente Soto cuándo fué nombrado Jefe de Escuadrón. Con dicho material, vislumbró la posibilidad de obtener una real capacidad ofensiva, comenzó a practicar y enseñar no sólo acrobacia sino vuelo por instrumentos, nocturno, aterrizaje con bengalas, tiro con ametralladoras y lanzamiento de bombas en Quilmes.
Posteriormente con los Gloster, se ocupó de fomentar y desarrollar las capacidades operativas posibles de ese sistema de armas. Con su profesionalismo; su vida dedicada al avión y a su gente; su capacidad como piloto; su búsqueda constante de optimizar la conjunción piloto-avión; su ejemplo; su condición indiscutible de lider en tierra y en vuelo, donde nadie se sentía forzado pero sí controlado; con su personalidad de hombre cabal que siendo serio, sabía aceptar bromas sanas y vivía preocupado por sus oficiales; con todo eso, procuró insuflarles ese motor, tan inmaterial como poderoso, que impulsa al piloto de caza a desafiar y superar la adversidad, a no darse por perdido ni aún vencido: el espíritu cazador. Quienes lo conocieron y aquellos que fueron sus subordinados recibieron su legado e, interpretándolo, lo mantuvieron, acrecentaron y transmitieron a las generaciones venideras, como pudo comprobarse en la Batalla Aérea de Malvinas, años mas tarde.



Texto: del libro Historia de la Fuerza Aérea Argentina-La Aviación de Caza 1912-1982-
Fotos: 1, 2, 3 y 4 Ricardo Kleissen